Conhecimento Antigo A magia do Conhecimento, a Iluminação dos Deuses
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Scrying

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Espejo negro redondo junto a una vela encendida, con un palo de palo santo en la mesa y humo claro en el ambiente.

Los espejos son actualmente una constante en nuestra vida. Hoy no existe una casa que no posea al menos uno. De tamaños variados, no solo reflejan nuestra imagen, sino que también amplían los espacios, multiplican toda la Luz (natural o artificial) y «crean» ventanas ilusorias. En la antigüedad fue temido por unos y fue la inspiración de otros; entre estos últimos, los magos que los utilizaban como una de sus herramientas mágicas.

Algunas observaciones son necesarias antes de empezar. Trabajar o tratar con Espejos Mágicos es un asunto serio y exige de quien utiliza esta práctica un conocimiento y una postura bien definida sobre sí mismo. El Espejo Mágico se convierte, tras su consagración y el uso constante, en un Portal Dimensional que nos permite visualizar tanto nuestra realidad como otras dimensiones existentes. Uno de los cuidados que debemos tener es que, de la misma forma que ese Portal se abre hacia nuestro mundo, también se abre hacia los otros. En función de ello, conviene que trabajemos nuestro propio interior antes de trabajar con los espejos. Aprender y adquirir seguridad en nuestros actos mágicos y rituales es de vital importancia.

Esto sirve para todos los Instrumentos Mágicos y de Poder, pues al consagrar un objeto, sea parte integrante de nuestro Acervo Mágico o simplemente un Talismán, ese objeto está cargado de una energía que es una mezcla de nuestra propia energía junto con la de los Dioses y, en consecuencia, está presente en las varias dimensiones. Si todavía no te sientes lo bastante seguro(a) en el camino elegido, trabaja la Energía y tus Rituales utilizando solo tu Poder Mental. Utilizando una analogía, poseer un Instrumento Mágico es lo mismo que poseer un arma, que exige ante todo discernimiento y responsabilidad para ser utilizada.

Como aquí tratamos de Espejos Mágicos, podemos decir que puedes adquirir un espejo ya hecho y cargarlo, energizarlo y consagrarlo para tus fines específicos, o puedes tú mismo(a) crear tu Espejo Mágico y personal. A continuación encuentras la manera de consagrar tu espejo, creado o no por ti mismo(a). Encuentras, además, cómo crear el tuyo propio; la decisión es tuya.

Para que crees tu Espejo Mágico y personal vas a necesitar:

- Una lente ya cortada (preferiblemente ovalada)
- Trozos de vidrio de color (opcional)
- Esmalte negro;
- Cola;
- Un marco.

Empieza pintando el lado convexo de la lente con dos capas de esmalte negro.
Cuando se seque la pintura, fíjala en el marco utilizando la cola y los trozos de vidrio para adornar el marco. No te preocupes si no queda exactamente como los comprados ya hechos, pues lo importante es la energía que transmites al confeccionarlo y su utilización dentro de la Magia.
A continuación doy dos formas de consagrar el Espejo Mágico. Una más sencilla (pero no menos eficaz) y otra más compleja, más ritualista. Lo importante no es la forma que vayas a utilizar, sino tu voluntad y tu energía al hacerlo.

Lugar del ritual:
Debe realizarse en contacto directo con la Naturaleza, bajo la luz de la Luna Llena, aunque sea en tu patio o tu balcón; lo importante es que la luz de la luna esté presente. No puede hacerse en ambientes cerrados. La brujería es contacto pleno con la naturaleza y, si todavía no consigues hacer un rito en total contacto con la naturaleza, al menos en tu patio o balcón, ten presente que aún no estás preparado(a) para tener un Espejo Mágico.
Este Ritual específico es una Operación Mágica compleja, y cada paso tiene una razón de ser, un motivo; por tanto, en este Ritual no improvises ni adaptes. Si lo haces, es por tu propia cuenta y riesgo, y el Ritual puede no tener el efecto deseado. Las fuerzas que este ritual atrae no hablan el lenguaje humano; el ritual es el lenguaje para operar con estos poderes. Cambiar cualquier cosa descrita aquí puede invertir las energías y traer consecuencias imprevisibles.

Consagración del Espejo
Usa un lugar aislado, donde no puedas ser molestado, que debe estar al aire libre. La consagración debe hacerse en la Luna Llena que caiga en lunes. Prepara un té de artemisa y pon una taza para ti y otra para tu Espejo. Toma el té y medita sobre el significado de lo que estás haciendo, su simbología. Con el té de la otra taza moja el espejo poco a poco, de forma que la luna llena se refleje en él. Al pasar el té, conversa con el espejo y pídele que funcione como un portal, para que se vea lo que no puede ser visto y se alcancen informaciones del pasado, del presente y del futuro. Coge el espejo y di algunas palabras personales, salidas de tu corazón, consagrándolo, afirmando que de ahí en adelante solo tu rostro podrá ser reflejado por él, y ponte de frente reflejando tu rostro. No existen «palabras correctas» que deban decirse; usa tu intuición. Puede ser una canción que haga aflorar tus sentimientos, o una poesía que tú mismo(a) hayas escrito para la ocasión, siempre que sea sincera y parta del fondo de tu alma. A continuación, cúbrelo con una tela negra virgen y utilízalo siempre que necesites alguna revelación sobre el pasado o el futuro. Debe permanecer cubierto con esa tela siempre que no esté siendo utilizado.

Otra Consagración

Material:

Incienso: usar hierbas secas sobre carbón en brasa, o un incienso comprado.
Tela virgen: que quedará cubriendo el espejo siempre que no esté en uso (el color de la tela varía; lo importante es que no sea tela sintética; el algodón o el lino también sirven).
Una palangana: de plata o aluminio (no debe ser de plástico).
Tres velas: una blanca, una roja y una negra.
Agua de manantial: recogida por la mañana (debido a la dificultad de encontrarla, puede utilizarse agua mineral).
Debe realizarse en la luna llena, independientemente del día y de la hora, pero siempre de noche y antes del plenilunio. Recuerda que el plenilunio de la Luna Llena ocurre solo en un momento determinado, cuando alcanza la oposición máxima al sol. Después de ese momento empieza a «menguar», aunque eso tarde algunos días en notarse aquí desde la Tierra. Lo que ocurre es que la energía que estaba en creciente empieza a disminuir y se debe saber la hora exacta de la luna llena para que el ritual se haga antes de ese horario.

Primera parte

En la luna nueva compra el espejo y la tela que va a envolverlo. Toma un baño ritual y siéntete envuelto(a) por la magia del momento que se aproxima.
Lávalo y, a continuación, utiliza el humo del incienso para una limpieza energética, diciendo:

Pieza creada por el hombre, yo te preparo para ser consagrada.
Con el humo del incienso retiro de ti toda vibración desarmónica,
Retiro de ti toda intención que no sea la mía,
Retiro de ti todo lo que en ti quedó por los caminos por donde pasó.

Repite con la tela. Hecho esto, envuélvelo en la tela y no lo desenvolvas más hasta el día del rito. Al cubrir el espejo con la tela ya consagrada, recita el siguiente encantamiento:
Yo te oculto del mundo;
Yo concentro tu poder de reflejar;
Tu poder será ampliado y, más que una imagen, quiero que reflejes el interior de aquello que deseo ver;
Quiero que me ayudes a ver más allá de los límites del tiempo y del espacio;
Yo concentro tu poder para que amplíes mi poder de VER.
Colócalo en tu altar y espera la llegada de la Luna Llena, cuando se concluirá el Ritual de Consagración.
El día en que la Luna alcanza su plenilunio (cabe aquí una observación: comprueba el horario en que caerá el ápice de la Luna Llena. Si es durante el día, realiza el Ritual la noche del día anterior, es decir, antes de que la Luna empiece a declinar en su energía.) busca un contacto mayor con la Naturaleza, elevar tu energía, sentirte total y completamente renovado. Si el agua es de un manantial, al recogerla no olvides pedir el debido permiso, explicando el objetivo para el que se usará el agua.
Tradicionalmente se acostumbra dejar algo «a cambio» al recoger el material que se va a utilizar en un Ritual, para los Elementales. Costumbre antigua: los indios solían dejar un poco de tabaco o granos de maíz cuando recogen algo de la naturaleza. Uso que demuestra respeto hacia los Elementos; es también una forma de equilibrio energético. Incluso al recoger plantas o hierbas para un remedio, incienso o ritual, procede de la misma forma. Busca estar siempre en armonía con la naturaleza. La magia es algo sutil y debemos evitar cualquier desequilibrio.

El Ritual
En el primer día de la Luna Llena esta nace en el momento de la puesta del sol; por tanto, estará en medio del cielo aproximadamente a medianoche. Este es el momento ideal para ejecutarlo. Tiene dos fases: la primera, hecha a la luz de la luna, y la segunda, que está destinada a colocar el espejo en el lugar donde va a quedarse. Para la primera parte vas a usar:

- Palangana;
- Agua;
- Espejo;
- Tiza o el material que uses para trazar tu círculo mágico.
Dispón el material que se va a utilizar dentro del lugar, de forma que quede en el centro del Círculo. Traza el Círculo Mágico, invocando los cuatro cuadrantes y sus elementos para que sirvan de testigos y Guardianas. Vierte el agua dentro de la palangana. Deja que la Luna se refleje en el agua y contempla su reflejo. Tras algunos momentos de reflexión y contemplación, di:

Diosa, Madre y Hermana, Hija y Compañera, yo (nombre mágico) Te evoco en Tus cuatro rostros. En los tres rostros conocidos y en aquel que ocultas de todos, menos de nosotros que Te amamos y somos unos contigo.

Yo evoco Tu poder para que este espejo sea consagrado por las fuerzas de la Luz, para que sea un Instrumento Mágico a mi servicio, para que me auxilie a desarrollar la Visión.

Bajo la Luz de la Luna, sobre la Fuerza de la Tierra yo te consagro, agua recogida en la fuente, pura y cristalina agua, para que seas el vehículo de las fuerzas que aquí están, para que seas el vehículo del hálito de la Diosa que consagrará mi espejo mágico.

Coge el espejo (que todavía estará envuelto en la tela).

Espejo creado por el hombre, yo te transformo de pieza profana en Objeto Mágico. Por la fuerza de mi voluntad, por la energía de la Diosa que corre en mí, por los poderes de esta Luna Llena que ilumina la noche, por la fuerza de los Cuatro Vientos que soplan libres en las cuatro direcciones, por el poder de la Tierra que está bajo mis pies, yo te consagro.

Desenvuelve el espejo.

Espejo, yo te consagro al Arte. Tu poder de reflejar está ahora concentrado. Solo estarás descubierto cuando estés en Trabajo Mágico; jamás te utilizaré para cualquier otro fin. Yo te consagro por la Fuerza de la Noche, yo te consagro por la Luz de la Luna, yo te consagro por el Poder del Viento, yo te consagro por el Poder de las Estrellas.

Coloca el espejo dentro de la palangana con agua.

Agua recogida de la fuente, tú estabas en el submundo y viniste a este mundo intermedio. Que tu poder enseñe a este espejo a entrar en el submundo para revelarme aquello que intentan ocultarme, que no haya barreras ni límite a mi Visión.

Procura ver las estrellas reflejadas en el espejo, así como la Luna.

En este mundo sublunar el poder de este espejo queda afirmado; consagro su poder a las fuerzas que pueden auxiliarme a tener clara la Visión.

También a los mundos supralunares, a los mundos del más allá, pueda este espejo darme acceso. Que no haya lugar oculto, que no haya niebla o neblina, que no haya barreras que puedan limitar mi Visión cuando este espejo yo mire.

Vuélvete hacia el este:

Poderes que vienen con el viento del este, yo os invoco para fortalecer este objeto de poder que consagro a la Diosa y a las fuerzas cósmicas y telúricas, objeto para mi desarrollo y sabiduría.

Vuélvete hacia el norte:

Poderes que vienen con el viento del norte, yo os invoco para fortalecer este objeto de poder que consagro a la Diosa y a las fuerzas cósmicas y telúricas, objeto para mi desarrollo y sabiduría.

Vuélvete hacia el oeste:

Poderes que vienen con el viento del oeste, yo os invoco para fortalecer este objeto de poder que consagro a la Diosa y a las fuerzas cósmicas y telúricas, objeto para mi desarrollo y sabiduría.

Vuélvete hacia el sur:

Poderes que vienen con el viento del sur, yo os invoco para fortalecer este objeto de poder que consagro a la Diosa y a las fuerzas cósmicas y telúricas, objeto para mi desarrollo y sabiduría.

Visualízate como una columna de poder, captando la energía de la Luna y de las Estrellas y enviándola a la Tierra. Al mismo tiempo siente el poder de la Tierra entrando por tus pies, recorriendo todo tu cuerpo y saliendo en dirección a la Luna y a las Estrellas. Manteniendo la visualización, di:

Yo soy un vínculo entre la Eternidad y este mundo, yo soy la Diosa y el Dios, su consorte, el Astado. Yo soy el tercer punto del triángulo, que realiza lo que está en potencia en la Sagrada Pareja. Yo soy la vida, consciente de la muerte; yo soy el comienzo, consciente del fin. Por el poder que en mí tengo, manifiesto a la Diosa en este momento y consagro este espejo para que sea un instrumento de poder, una herramienta de mi trabajo mágico que siempre me sirva bien.

Deja que las energías evocadas hagan su papel; quédate de pie, suéltate, sintiendo las corrientes de energía. Mira la Luna de nuevo en el espejo, de forma que al mirar el espejo veas tu imagen y la de la Luna reflejadas simultáneamente.

Luna, así como tú reflejas el poder del Sol, refleje este espejo el poder de la Diosa. Luna, así como sois ora luz, ora oscuridad, pueda este espejo ver tanto en la luz como en las tinieblas.

Sentirás en ese momento como si estuvieras inundado(a) de energía, de Luz. Como si tu cuerpo estuviera en llamas con el poder. Al mirar tu espejo, podrás (o no) tener una o más visiones, pero no te asustes, pues para eso fue realmente creado el Espejo Mágico. Procura recordar con exactitud las imágenes vistas, anotándolas en un «Diario del Espejo», un cuaderno que deberá utilizarse para anotaciones relacionadas con las visiones que tengas al utilizar tu espejo. De ninguna forma te sientas amenazado(a) ni tengas miedo de lo que veas, pues serán las energías mostrando que tu consagración tuvo éxito. En el momento en que sientas que el espejo está consagrado, prepárate para el cierre.

Vuélvete hacia el sur:

Fuerzas que vienen con el viento del sur, agradezco vuestro poder compartido; al volver, sentid vuestro crecimiento por haberme ayudado. Yo, hijo(a) de la Diosa, te bendigo.

Oeste:

Fuerzas que vienen con el viento del oeste, agradezco vuestro poder compartido; al volver, sentid vuestro crecimiento por haberme ayudado. Yo, hijo(a) de la Diosa, te bendigo.

Norte:

Fuerzas que vienen con el viento del norte, agradezco vuestro poder compartido; al volver, sentid vuestro crecimiento por haberme ayudado. Yo, hijo(a) de la Diosa, te bendigo.

Este:

Fuerzas que vienen con el viento del este, agradezco vuestro poder compartido; al volver, sentid vuestro crecimiento por haberme ayudado. Yo, hijo(a) de la Diosa, te bendigo.

Fuerzas del submundo, de este mundo intermedio y de los supramundos, yo os agradezco por compartir conmigo vuestro poder. Que los portales abiertos sean cerrados y que la magia aquí realizada haga más plena la presencia de la Diosa en mí y mi presencia en el seno de la Diosa.

Que las bendiciones de las Diosas en sus tres rostros revelados y en su rostro oculto recaigan sobre todos los practicantes del Arte, que nuestra hermandad sea siempre fortalecida y que el círculo nunca se quiebre. Hermanados estamos, ayer, hoy y siempre, nosotros que sentimos y recorremos el camino de la Diosa y de su Consorte.

Sacando el espejo del agua.

Yo te consagré, objeto creado; ahora eres un objeto de poder, a mi servicio, herramienta que usaré con sabiduría y poder para mi crecimiento, defensa y sabiduría.

Envuelve el espejo en la tela.

Ahora estáis dormido y solo vais a despertar cuando yo te llame; mientras duermes, concentra y amplía tu poder para servirme sabiamente.

Vierte el agua en la tierra:

Yo te devuelvo, agua recogida en la fuente, para que vuelvas a las profundidades de las cuales viniste; lleva mi mensaje a quienes allí viven: que este espejo fue consagrado por el antiguo rito, rehaciendo la antigua corriente que nos une a nuestros ancestros.

Deshaz el círculo mágico. Lleva el espejo al lugar donde va a quedarse. Coloca las tres velas formando un triángulo delante del espejo.

Descubre el espejo.

Yo te despierto, objeto mágico. Te di el poder del Agua, de los Submundos y de la Luna, de las Estrellas y de los Vientos, de este mundo y de los mundos del más allá; ahora yo te doy el poder del Fuego.

Enciende la vela negra:

De la profunda oscuridad del albor del tiempo, de la materia virgen increada, del misterio de antes de la luz, yo traigo la primera llama para que ningún poder creado por el ser humano pueda eclipsarte, mi herramienta, cuando yo desee ver más allá de esta realidad. La primera luz nacida de la materia original también brilla en ti.

Enciende la vela blanca:

Yo te doy luz, te doy brillo y te doy esta llama para que puedas mostrarme con claridad lo que quiero ver, para que no haya engaño en mi Visión, para que tú, mi herramienta, nunca puedas ser empañada por mis caprichos o por poderes de otros, y para que mi personalidad nunca confunda la percepción de mi esencia.

Enciende la vela roja:

Yo te doy la luz de la carne, de la vida, para que me muestres las cosas como son, para que todo lo que está vivo y está en las dimensiones de la existencia pueda ser alcanzado por ti, mi herramienta mágica. Soy un ser de carne, nacido en este mundo; que sea este tu poder también.

Mirando el reflejo de las 3 velas en el espejo:

Yo te consagré a la Tierra, yo te consagré al Agua, yo te consagré al AIRE; ahora te consagro al Fuego y, por el poder de los Cuatro Elementos, te hago Mágico y Poderoso para que me sirvas como instrumento de desarrollo y fortalecimiento de mi Visión. Que mi poder sea siempre templado por la sabiduría. En armonía con la Diosa yo te hago mágico.

Cubre el espejo:

Yo te pongo a dormir; mientras duermes vivirás en la dimensión de los sueños ampliando tu poder; cuando te evoque de nuevo despertarás con tu pleno poder para auxiliarme.

Apaga las llamas de las velas, primero la roja, después la blanca y después la negra, diciendo para cada vela que apagas:

Al apagar la llama de esta vela, sea la llama en mi interior fortalecida; al apagar la llama de la vela en este mundo, sea ella fortalecida en el interior del espejo para que sea mi herramienta plena.

Termina el rito quemando incienso para que con el humo las energías se disipen y vuelvan a su origen, sintiendo el poder interior crecer en ti, como debe ser en cada acto mágico.